viernes, 22 de septiembre de 2017

SALMONICULTURA INTENSIVA EN ÁREAS MARINAS PROTEGIDAS DEL ESTADO: ¿UNA CONTRADICCIÓN VITAL?

SALMONICULTURA INTENSIVA EN ÁREAS MARINAS PROTEGIDAS DEL ESTADO: ¿UNA CONTRADICCIÓN VITAL?

Por Héctor Kol
Asesor Acuícola
Programa Marino CODEFF
Para IMPAC4- Chile 2017.


Nuestros antecesores han expuesto acerca de la importancia y viabilidad de aplicación del principio “Precautorio” para detener, corregir o denunciar proyectos de inversión con un impacto ambiental que puede ser irreversible o imposible de mitigar.

Por supuesto, en la institucionalidad chilena está presente el “Principio Precautorio” en la Ley de Bases del Medioambiente, así como otros “principios” universales propios del Modelo de Desarrollo Sustentable al que aspiran o dicen aspirar nuestros Estados.

Para CODEFF, nos resulta entonces inexplicable que en el Sur de Chile, en la Patagonia chilena, ocurran tantas desgracias y desastres ambientales protagonizados por la Industria Salmonera.

Si el Estado chileno ha adherido al Modelo de Desarrollo Sustentable, donde el “Principio Precautorio” es una de sus piedras angulares, ¿cómo es que tenemos centros de engorda de salmónidos obteniendo producciones en sitios donde las Capacidades de Carga son DESCONOCIDAS? ¿Cómo, entonces, el Estado permite que para el control de múltiples enfermedades virales, bacterianas y parasitarias que afectan a la Industria Salmonera que opera en Chile, se usen productos químicos en cuyas fichas técnicas o de seguridad, se señala, EXPLÍCITAMENTE, que son peligrosos para el ambiente acuático? ¿Por qué NO HAY limitaciones al uso de antibióticos en la salmonicultura chilena y sólo se regula la presencia de trazas de antimicrobianos en el producto final?

 A este, nuestro Estado chileno, ¿de verdad le preocupa la aparición de cepas bacterianas multi-resistentes a los antibióticos en los sedimentos marinos que reciben alimentos para salmones CON antibióticos, resistencias que pueden ser transferidas a bacterias causantes de enfermedades humanas?. Y si al Estado chileno de verdad le preocupa, ¿entonces por qué no aplica el “principio precautorio” y prohíbe la administración de medicamentos disueltos en los alimentos para salmones, que si no son digeridos, quedan disponibles también para las especies acuáticas silvestres, peces y filtradores, que también se consumen y sin test para detectar trazas de medicamentos?

Nuestra tesis es que no bastan sólo las leyes y reglamentos existentes y por crearse para la regulación y control de la Industria Salmonera. Lo principal es que exista un Estado y servicios estatales (servicios públicos) dispuestos a hacerlos cumplir para que no se intensifiquen los daños que relataremos a continuación.

En Chile, un centro de cultivo autorizado para producir intensivamente (es decir, con administración de alimentación artificial) 400 toneladas/año de salmónidos, puede obtener autorización para producir 5 mil toneladas/año de salmónidos sólo presentando un formulario, en el mismo espacio y en total ausencia de estudios de “capacidad de carga”  del sistema intervenido, es decir, en total desconocimiento acerca de las capacidades de absorber, degradar o al menos diluir y dispersar los cientos de toneladas de materia orgánica de desecho que se depositan en los sedimentos marinos bajo las balsas-jaulas. Y en total ausencia, por lo demás, de la aplicación del “principio precautorio” contenido en la institucionalidad ambiental chilena.



Es el caso que muestra la DIAPO 1, en un conjunto de concesiones acuícolas de la empresa salmonera VENTISQUEROS (de capitales alemanes) que se ubican en el Canal Cholgo, Comuna de Hualaihué, Región de Los Lagos, en la Patagonia chilena.





Cada una de estas concesiones tiene una superficie de 9 hectáreas y se distribuyen en un espacio de apenas 34 hectáreas, como muestra la DIAPO 2. En Chile, las concesiones acuícolas se otorgan en unidades de superficie aunque lo que se ocupa para la crianza de peces son VOLUMENES.

Hasta marzo de 2012, los centros de engorda que operaban estas concesiones acuícolas tenían autorizada una producción conjunta de 970,2 toneladas/año de salmónidos. A partir de esa fecha, sin estudios de capacidad de carga de por medio, sin aplicación del Principio Precautorio incluido en la institucionalidad chilena, estos centros de engorda están autorizados para producir, en conjunto, 15 MIL TONELADAS/AÑO DE SALMÓNIDOS, esto es, 15 veces más que lo originalmente autorizado… sin una sola evidencia de la capacidad de este espacio para soportar las descargas orgánicas y de residuos de productos químicos propias de tamaña producción.

Así, esta total displicencia y descuido del Estado chileno por salvaguardar la integridad ambiental de los sistemas acuáticos intervenidos por la Industria Salmonera, esta total ausencia de estudios de Capacidades de Carga y total indiferencia por la aplicación del Principio Precautorio contenido en una institucionalidad ambiental QUE NO FUNCIONA cuando de la salmonicultura se trata, ha generado que decenas de sitios de mar y lagos de la Patagonia presenten condiciones “anaeróbicas” en donde operan centros de producción intensiva de salmónidos.

La Ley General de Pesca y Acuicultura chilena señala a la “condición anaeróbica” como una condición en la que no es posible la vida acuática y ordena se reglamenten las medidas de protección  para que los establecimientos de acuicultura operen según las capacidades de carga de los sistemas acuáticos intervenidos:



“…Artículo 87.- Por uno o más decretos supremos expedidos por intermedio de los Ministerios de Economía, Fomento y Reconstrucción y del Medio Ambiente, previo informe técnico fundado de la Subsecretaría y previa consulta a la Comisión Nacional de Acuicultura y al Consejo Zonal de Pesca que corresponda, se deberán reglamentar las medidas de protección del medio ambiente para que los establecimientos que exploten concesiones o autorizaciones de acuicultura operen en niveles compatibles con las capacidades de carga de los cuerpos de agua lacustres, fluviales y marítimos, que asegure la vida acuática y la prevención del surgimiento de condiciones anaeróbicas en las áreas de impacto de la acuicultura…

Resulta OBVIO que para reglamentar la operación de instalaciones de acuicultura de acuerdo a las capacidades de carga de los sistemas acuáticos donde se ubican, es IMPRESCINDIBLE determinar cuál es esa “capacidad de carga”, es decir, es necesario realizar los estudios que sustenten los reglamentos y medidas que hasta hoy se basan únicamente en la prehistórica  ideología de la “infinitud de los recursos”.

Como lo hemos señalado, esos “estudios” NO EXISTEN para ninguno de los sistemas intervenidos por la Industria Salmonera en Chile y recientemente, el servicio público encargado de la regulación de la actividad acuícola en Chile, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) nos ha señalado que no se sienten obligados a hacerlos:

          



Y los resultados de esta interpretación de la Ley de Pesca que hace la SUBPESCA se muestran en esta Diapositiva 4 para la Región de Los Lagos y su Mar Interior de Chiloé.
Decenas de centros de producción de salmónidos han generado en lagos, fiordos y canales de esta Región, que generaba el 70% de los productos del mar que consumían los chilenos, condiciones donde la vida acuática es imposible, es decir, condiciones “anaeróbicas” en el periodo 2010 a 2015, según la información que provee una oficina estatal, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, SERNAPESCA.

Entre estos sectores, el Fiordo Comau, cuyo valor biológico y ecosistémico se ha degradado de una manera acelerada, como lo reporta la Fundación Huinay también presente en este evento.


Mientras tanto, para mantener a los salmones con vida, las empresas salmoneras deben suministrarles oxígeno a través de estaciones de oxigenación como la que muestra la fotografía de la Diapo 5, correspondiente a un centro de engorda de la empresa Marine Harvest en el Estuario del Reloncaví, Región de Los Lagos. No hay suficiente oxígeno disuelto en la columna de agua en el Estuario del Reloncaví como para mantener con vida a los miles de peces cautivos de los centros de engorda de salmónidos.



Ciertamente, las salmoneras han creado condiciones ambientales donde la vida acuática es imposible gracias a reglamentos y medidas elaborados sólo en base a supuestos.

La Región de Aysén, donde CODEFF desarrolla su labor en defensa del Mar Patagónico, no ha escapado a la indiferencia del Estado por preservar su ambiente marino.

Desde inicios de los años ’90, la Industria Salmonera ocupó la Región de Aysén a lo largo y ancho de esta, sin restricciones, sin precaución alguna y sin estudios de capacidad de carga, hasta llegar a la situación que muestra esta Diapositiva, con una numerosa presencia de centros de engorda en la Reserva Nacional Las Güaitecas, área protegida del Estado.


Aunque en la Región de Aysén existe una Zonificación del Uso del Borde Costero culminada en el año 2005 y donde se establecieron amplios sectores de protección y preservación ambiental en el Mar de Aysén, nunca fue considerada para limitar la ocupación de estos sectores por la Industria Salmonera.

La “institucionalidad ambiental” chilena no contempla estos procesos de ordenamiento marítimo en sus procesos de evaluación del impacto ambiental de los proyectos salmoneros y la misma Política Nacional de Uso del Borde Costero es sólo eso: una declaración de buenas intenciones. Ni siquiera es una Ley…

Y los resultados de esta ocupación incluso de sitios seleccionados para fines de conservación, no podían ser distintos a los que ya mostramos en la Región de Los Lagos.




 En el periodo 2010 a 2015, decenas de centros de producción de salmónidos ubicados en esta Región han generado condiciones donde la vida acuática es imposible, incluso en áreas protegidas del Estado, es decir, en sectores bajo protección oficial, como lo es la Reserva Nacional Las Güaitecas, el Santuario de la Naturaleza Estero Quitralco y las aguas interiores del Parque Nacional Isla Magdalena.

También en sectores de interés para la creación de áreas marinas protegidas, como Rada Palena y Seno Melimoyu, han proliferado los puntos donde las salmoneras han colapsado el sistema marino.

La Región de Magallanes no escapa a esta situación de colapso ambiental y ya en el año 2014 REAL-Chile denunció la aparición de condiciones anaeróbicas en numerosos centros de engorda de salmónidos emplazados en el Estero de Poca Esperanza, al sur de la ciudad de Natales. Varios de ellos generaron el colapso ambiental tras su primera producción de salmónidos.

La generación masiva de condiciones “anaeróbicas” por las descargas derivadas del proceso de engorda de salmónidos se complementa con un número aún mayor de centros que están afectados por enfermedades de todo tipo, todas ellas obligando a la aplicación de antimicrobianos, pesticidas o desinfectantes para su control.

En los sitios de mar, la principal enfermedad en cuanto a las mortalidades que provoca (un 30% de la producción anual) es el Síndrome Rickettsial del Salmón (SRS) de origen bacteriano y que induce a la aplicación de antibióticos a tasas que con justa razón se considera irracional.



La DIAPO 9 muestra el consumo de antibióticos (gramos de principio activo por tonelada de salmón producida) que Marine Harvest declara, en su Reporte Anual 2015, para sus distintas unidades de producción en el mundo para el periodo 2010 a 2015. Como se aprecia, Chile es la unidad con un consumo absolutamente ajeno al resto de las unidades que Marine Harvest mantiene en el mundo.



Pero la misma empresa ha declarado consumos de antibióticos aún superiores en sus unidades en Chile, en años de grandes crisis sanitarias.





Esta Diapo corresponde al Reporte de Sustentabilidad 2008 de esta empresa, donde se señala que mientras la unidad noruega consumió 0,02 gramos de antibióticos (principio activo) por cada tonelada de salmón producida en Noruega el año 2007, el mismo año la unidad chilena consumió 732 gramos por tonelada de salmón, es decir 36 MIL VECES MÁS…para igual producto…en la misma empresa.

La Industria Salmonera que opera en Chile se defiende de las acusaciones de irracionalidad en su consumo de antibióticos alegando que en Noruega no existe el SRS, cuyo combate concentra el 90% del consumo de antimicrobianos… Pero lo que no señala la Industria es que el SRS llegó con ella… Es decir, que no había SRS en Chile porque, precisamente, no había salmoneras…

Y este consumo irracional de medicamentos se extiende a lo largo y ancho del Mar de la Patagonia chilena y en especial en Aysén, donde se obtiene la mayor parte de la producción chilena de salmón.



La Diapositiva muestra los centros afectados por SRS en el mar de Aysén al año 2010, donde 52 centros de engorda declararon la presencia de SRS en sus cultivos. Al año 2013, el número de centros de cultivo ubicados en Aysén y afectados por SRS, se había CUADRUPLICADO, como muestra la Diapo 10. Finalmente, en el año 2015, la cantidad de centros de engorda de salmónidos con presencia de SRS alcanzaba a 221, más de 100 de ellos en la Reserva Nacional Las Güaitecas y cerca de 40 en las aguas interiores y canales adyacentes del Parque Nacional Isla Magdalena.









El SRS es sólo una de las enfermedades que induce al uso de productos químicos dañinos o peligrosos para el ambiente acuático en la Industria Salmonera que opera en Chile.

La infestación por el piojo de mar (“sea lice”) Caligus rogercresseyi parece incontrolable para la Industria y volúmenes no determinados, ni controlados de pesticidas como CIPERMETRINA y DELTAMETRINA se usan para su control.

La infestación por Caligus sp se conoce como “Caligidosis” y la DIAPO 14 muestra la distribución de los 233 centros de engorda de salmónidos que declararon infestación en la Región de Aysén en el año 2014. Como se aprecia en esta DIAPO, la mitad de estos centros infestados se ubicada dentro de la Reserva Nacional Las Güaitecas.




La DIAPO 15 muestra los 148 centros de engorda que en el año 2014 declararon uso de los pesticidas CIPERMETRINA y/o DELTAMETRINA en el control de Caligidosis al 2014. La mayor parte de los centros donde se aplicaron estos productos se encuentran en la Reserva Nacional Las Güaitecas.



La aplicación de pesticidas se realiza mayoritariamente por “baños”, es decir, mediante la inmersión de los peces en bateas con una solución de pesticidas. La cantidad de baños, la concentración del producto y el destino de las aguas residuales de estos tratamientos es una información no disponible para el conocimiento público, pero una noticia aparecida en la revista AQUA respecto a un nuevo producto del Laboratorio Bayer, que tiene como principio activo el pesticida AZAMETIFOS:

“…Desde Bayer destacaron que de los 701 tratamientos con azametifos realizados en Chile entre marzo de 2013 y 2014 para 252 centros de cultivo, el 70,6% ha tenido entre uno y tres baños; el 23,6% entre cuatro y seis baños; el 4,4% entre siete a nueve baños, y el 1,2% entre diez a más baños…”
(Revista AQUA, 14 de abril de 2014)
En consecuencia, cada centro de engorda de salmónidos ubicado en el Mar de la Patagonia, no es sino un foco infeccioso activo o posible, que no solo demuestra la inviabilidad e insustentabilidad ambiental de esta Industria y la permisividad del Estado para tolerar aún su existencia, sino que también  pone en duda la viabilidad de proyectos de creación de áreas marinas protegidas manteniendo en su espacio de interés estos focos infecciosos.
  
Centros de Engorda operando fuera de concesiones otorgadas. Caso Estero Quitralco

El trabajo de monitoreo de esta actividad productiva que realiza CODEFF en la Región de Aysén, principalmente, aborda también las infracciones reiteradas de esta Industria a una reglamentación y regulación cuyas deficiencias y debilidades hemos expuesto, infracciones que también se cometen en áreas protegidas de Estado y que hemos denunciado recientemente para el caso del Estero Quitralco, donde, entre otras cosas, los centros de engorda han operado por años fuera de las concesiones acuícolas otorgadas aun cuando la Ley General de Pesca y Acuicultura señala, explícitamente, que las operaciones de acuicultura sólo pueden realizarse dentro de las concesiones acuícolas (superficies de mar y de fondo) otorgadas.

El 7 de noviembre de 1996, bajo el Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, el Ministerio de Educación promulgó el Decreto Exento Nº 600 que declaró al Estero Quitralco (Comuna de Aysén, Región de Aysén) como “Santuario de la Naturaleza”, en razón de una especial preocupación del gobierno de la época por la “mantención y el resguardo de las especiales características ambientales” de este fiordo y que se describen en el Decreto citado[1]:

“…En dicho estero existe una serie de especies de fauna y avifauna, tales como la garza cuca, el gato huillín, el pato lile, el pato vapor y ocasionalmente toninas y cetáceos, para quienes es vital la conservación de su ecosistema…”

La Diapo 16 muestra una imagen satelital que demuestra que dos centros de engorda de salmónidos que operan concesiones acuícolas otorgadas a la empresa ACUINOVA (hoy, operadas por Marine Harvest) excedieron con sus estructuras de cultivo (“cages” o balsas-jaulas) los límites de la concesión acuícola correspondiente, representadas por polígonos rojos. Como se muestra en el recuadro de esta Diapositiva, es físicamente imposible que las estructuras de cultivo dispuestas por la empresa ACUINOVA RNA 110108 quepan dentro del espacio concedido.


La Diapo 17 corresponde a una captura de pantalla del mapa oficial de concesiones acuícolas (“Visualizador de Mapas”) que publica la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA). Como muestra la imagen, obra en poder de este servicio estatal la información visual que da cuenta de estas operaciones ilegales del centro de cultivo RNA 110108, donde probablemente se obtenga más producción de la autorizada dada la cantidad de balsas-jaulas “extras” que ocupa.



La Diapo 18 muestra dos centros de engorda de salmónidos, ubicados también dentro del Santuario de la Naturaleza que ubicaron sus estructuras de cultivo a más de 300 metros FUERA de las concesiones acuícolas otorgadas.



La Diapo 19 que observan también corresponde a una captura de pantalla de la información oficial sobre concesiones acuícolas que obra en poder de SUBPESCA. Como pueden apreciar, este servicio estatal tiene una información que le señala que en este centro de engorda, ubicado en un Santuario de la Naturaleza, estructuras de cultivo operan FUERA de la concesión otorgada, en una abierta infracción a la legalidad vigente.



CODEFF ha denunciado al menos 50 centros de engorda que operan fuera de sus concesiones en áreas protegidas del Estado, como Estero Quitralco, la Reserva Nacional Las Güaitecas y en los canales adyacentes al Parque Nacional Isla Magdalena.

Pero también lo ha hecho en sitios que entendemos, son de interés para el establecimiento de áreas marinas protegidas del Estado, como es el Caso de Rada Palena- Bahía Añihué.

En Bahía Añihué, en el límite norte continental de la Región de Aysén, la empresa AQUACHILE tiene tres concesiones acuícolas operadas por los centros de engorda de salmónidos RNA 110402, 110407 y 110412. Todas ellos han operado FUERA de sus concesiones acuícolas, obteniendo producciones que debieron ser incautadas por los servicios fiscalizadores de la actividad acuícola.

La DIAPO 20 muestra como AQUACHILE ubicó la totalidad de sus estructuras de cultivo fuera de la concesión acuícola otorgada a más de 140 metros al sur de esta. La DIAPO 21 muestra el centro de engorda RNA 110407 operando, también, completamente fuera de la concesión otorgada.









Finalmente, la Diapo 22 muestra que AQUACHILE RNA 110412 cumple con la las disposiciones de la Ley de Pesca sólo… en la medida de lo posible…





Todos estos casos han sido denunciados por CODEFF a los organismos estatales correspondientes, sin respuesta hasta hoy. Pero además de la responsabilidad del Estado en este encubrimiento a operaciones salmoneras ilegales en sitios o sectores que están bajo su protección, también está la irresponsabilidad de Fundaciones y organizaciones  medioambientales que se prestan para que estas operaciones ilegales se realicen, si tienen éxito en sus propuestas, en sitios protegidos, como Áreas Marinas Protegidas similares a la que se pretende instalar en este sector de la Región de Aysén donde operan al menos tres centros de engorda ILEGALES.

Estas infracciones reiteradas, así como las distintas enfermedades que afectan a la Industria Salmonera que opera en Chile, son una señal que pone en duda la viabilidad de proyectos de creación de áreas marinas protegidas que mantendrían a estas instalaciones dentro del espacio marino a proteger.

Si la Industria Salmonera ya se comporta al margen de las leyes y reglamentos incluso en sectores ya considerados como áreas protegidas del Estado, ¿qué les impediría seguir infraccionando las normas ante la imposibilidad de los propios servicios estatales fiscalizadores de realizar inspecciones sorpresivas o sin aviso previo, ante la carencia de embarcaciones para navegar o ante la misma tolerancia de estos servicios para permitir  sobre- producciones de salmónidos u operaciones ilegales, fuera de las concesiones otorgadas?

¿Existe una fórmula para evitar que eso suceda dentro de estos sectores ya protegidos y aquellos, como la Bahía Añihué, que se quiere proteger? ¿De qué manera se quiere solucionar el estado permanente de crisis sanitaria que afecta a la Industria salmonera y que aquí hemos mostrado?

¿Se puede asegurar que en los sectores marinos que se busca proteger, ya no habrá infestación por Cáligus, ni infecciones por SRS, ni uso de antibióticos, pesticidas y desinfectantes tóxicos o peligrosos para el ambiente acuático?

Hemos venido a exponer una mínima parte de los antecedentes e investigaciones que hemos realizado y de las denuncias que hemos formulado ante el mismo Estado y sus servicios que fundamentan las interrogantes planteadas.

Esperamos que estos antecedentes sean considerados a la hora de que organizaciones con las que compartimos el mismo interés de protección del medio acuático marino, decidan mantener o no, dentro de los sectores que promueven como áreas marinas protegidas, las operaciones de una Industria Salmonera que no tiene por objetivo la protección del mar, ni puede controlar sus distintas epidemias,  como creemos haber demostrado.

Dejamos, finalmente, para la discusión y el debate una eventual resolución a esta contradicción que nos parece evidente entre Salmonicultura Intensiva y protección del medioambiente marino.

Muchas Gracias.


Héctor Kol
Programa Marino CODEFF
Para IMPAC4
La Serena, Chile, Septiembre de 2017



[1] Disponible en https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=21540

sábado, 15 de julio de 2017

SERNAPESCA, SUBPESCA Y LA ISLA DE LA FANTASÍA.

Neoliberalismo y Naturaleza: Cuarto Periodo.
SERNAPESCA, SUBPESCA Y LA ISLA DE LA FANTASÍA

Parte I: “El avión…El Avión!!”

Por Héctor Kol
Para Sinrepresassinsalmoneras.blogspot.com
Julio de 2017.

“La Isla de La Fantasía” fue una serie televisiva que en los años ’80 alcanzó gran popularidad en la televisión chilena, cuando la TV chilena aún era posible de soportar, al menos en sus emisiones destinadas a la recreación.

La serie consistía en un territorio insular donde las personas podían cumplir sus sueños más increíbles e imposibles de alcanzar en la vida real. Tras el pago de una inscripción que nunca se explicitó en la serie, los “fantasiosos” (como cualquier economista chileno que se cree el cuento de que somos un país OCDE) eran trasladados en avión hasta la isla, donde accedían a un montaje escénico y dramático que les permitía cumplir un sueño específico, como ser General de alguna guerra, una estrella de cine o un Diputado del Frente Amplio no blindado por la Nueva Mayoría.

En síntesis, la Isla de la Fantasía era una empresa donde bastaba el dinero para que los soñadores de turno pudiesen cumplir algo que jamás, sin el dinero y sin este escenario, hubiesen alcanzado. (Cualquier parecido con la realidad política chilena es mera coincidencia).

En la serie, el gerente de la Isla, protagonizado por el actor mexicano Ricardo Montalbán  actuaba como un anfitrión que contaba con un ayudante enano, el archiconocido Tattoo, que anunciaba el arribo a la Isla del avión con los “fantasiosos”, tocando una campana y gritando “¡¡El avión…El avión !!”…



  
En los mares australes de la Patagonia chilena, un grupo de fantasiosos busca cumplir su propio sueño: crear la SALMONICULTURA SUSTENTABLE. Y para ello, no se trasladan a una isla en avión, sino en buses o en sus autos personales hasta Valparaíso, Chile, donde funcionan las oficinas del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, (SERNAPESCA) y la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) que operan como verdaderas y digitalizadas sucursales de la empresa creada por la serie en comento.

Allí, a punta de planillas Excel y cartas marinas debidamente incorporadas a un Sistema de Información Geográfico (SIG) estas sucursales de la Isla de la Fantasía del enano Tattoo fiscalizan a las salmoneras, las regulan, les permiten conseguir concesiones acuícolas en unidades de superficie, decretan o terminan con las “mareas rojas”, calculan las capacidades de carga de los sistemas acuáticos aunque no poseen ni una sola lancha para acceder al mar o a un Lago….

Es decir, son…FANTÁSTICOS….

Pero para efectos del artículo presente, sólo basta con decir que Chile tiene, como todo país que se precie de pertenecer a la APEC, su propia Isla de la Fantasía, con dos oficinas en la V  Región del país para cumplir un sueño imposible en la vida real: crear la Salmonicultura Sustentable…

A la sucursal SERNAPESCA llegan, principalmente, los fantasiosos como el Diputado Boric, Salmon-Chile, la WWF y PROCHILE, para solicitar la “sustentable” fantasía. Y sin Tattoo de por medio, los “anfitriones” de SERNAPESCA montan el escenario con toda suerte de declaraciones sobre los avances de la tóxica Industria hacia el status deseado, aunque con esas declaraciones contradigan los informes que ellos mismos poseen.

En efecto, desde esta sucursal sin Tattoo de la “Isla de la Fantasía”, se ha llegado a declarar que el salmón producido en Chile supera en calidad al que produce Noruega; se ha asegurado que en Noruega se usan más pesticidas para combatir el “Cáligus” (piojo de mar) que los que se usan en Chile y últimamente, que en Chile, durante el año 2016, SE HA REDUCIDO EL CONSUMO DE ANTIBIÓTICOS por parte de la piojenta Industria

Por supuesto, todo es sólo una fantasía…

El mismo SERNAPESCA señaló recientemente que casi el 90% de los antibióticos que se usan en la Industria Salmonera son para tratamientos de los peces afectados por el  bacteriano Sindrome Rickettsial del salmón (SRS) especialmente en la “fase de engorda” de los salmones cautivos en balsas-jaulas posicionadas en el mar de la Patagonia [1].

Casi paralelamente a lo anterior, SERNAPESCA señaló que la salmonicultura en Chile HABÍA DISMINUIDO su consumo total de antibióticos, reduciéndolo en un 30% entre el año 2015 y 2016 [2].

Es decir, era esperable que un menor consumo de antibióticos fuera el resultado de una disminución principalmente de centros de engorda afectadas por SRS.

Nada de eso era así. No todas las fantasías se hacen realidad, tal como ocurría en la isla de Tattoo y su campana…

El Mapa 1 muestra los centros de engorda de salmónidos afectados por SRS durante el año 2010 en la Región de Los Lagos, según información provista por SERNAPESCA a la Fundación Pumalín.



Como muestra el Mapa, en el año 2010 existían 40 centros de engorda afectados por SRS en la Región pionera en esto de destruir el mar mediante concesiones acuícolas otorgadas EN METROS CUADRADOS.


El Mapa 2, mientras tanto, muestra la situación al año 2015 respecto de la cantidad de centros de engorda de salmónidos afectados por SRS en la Región de Los Lagos. Como se ve, el número de centros afectados por SRS alcanzó a 205, es decir, SE QUINTUPLICÓ EL PROBLEMA EN UN PERIODO DE 6 AÑOS…
  

¿Dónde está la eficiencia en esto de intoxicar al mar, a la pesca silvestre y a los recursos bentónicos con medicamentos? …¿Para qué se sigue arriesgando la salud humana con el consumo de productos del mar contaminados con antibióticos?...¿QUÉ ES LO QUE CELEBRAN SERNAPESCA y SALMON-CHILE?... ¿Acaso CORFO y PRO-CHILE van a abrir un nuevo negocito neo-liberal: la exportación de genes de resistencia a los antibióticos?...

La disminución de un 30% en el consumo de antibióticos durante el año 2016 y que reportó SERNAPESCA en el artículo de prensa citado, fue aclarado por ATARED, una asociación prestadora de servicios a la propia Industria. Si la producción de salmones disminuyó en más de un 20% por la crisis sanitaria y ambiental que vivió la Industria durante ese mismo año, es lógico que el consumo de medicamentos disminuya: La reducción de 31,4% recién difundida, obedece a un 23% de menor producción; la reducción neta de antibióticos en realidad fue de 8,4%”…[3]

Es decir, nada ha cambiado en el mundo real. Los únicos cambios provienen de la sucursal de la Isla de la Fantasía que funciona en Valparaíso, detrás del Congreso Nacional. El consumo de antibióticos permanece estable y es directamente proporcional a la producción y al SRS presente en ella.

Así y llevando al límite los datos (y no las “declaraciones”) existe una manera de eliminar el uso de antibióticos en la salmonicultura: ELIMINANDO LAS  SALMONERAS y eso en este país, el más capitalista neo-liberal del mundo, eso también es una fantasía.

La salmonicultura es una caja pagadora de campañas políticas que la sostienen y ni hablar de la cantidad de puestos de trabajo que entrega a quienes la “fiscalizan” y los fondos públicos que reciben las ONGs y Fundaciones defensoras del medioambiente que las “certifican” o inventan informes  para evitar que respondan por los daños que producen. El listado y los montos en dinero fiscal que reciben las Universidades por “innovaciones” en salmonicultura dan cuenta del tamaño del soborno nacional que opera detrás de la Industria Salmonera.

Y aunque eliminar las salmoneras es más que una “fantasía” y  es más bien una Utopía, las Utopías sirven  precisamente para eso: para tratar de alcanzarlas y correr detrás de ellas…. hasta que dejan de serlo.

Es, precisamente, lo que haremos.

Héctor Kol
Patagonia Chilena Sin Represas… Sin Salmoneras
Julio de 2017.








[1] SERNAPESCA en Aqua.cl , 22 de junio de 2017: “Casi el 90% de los antibióticos que utilizan los salmonicultores chilenos se debe al SRS”.
[3] Revista Mundo Acuícola, 30 de junio, 2017.

miércoles, 12 de abril de 2017

SERNAPESCA ES LA ENFERMEDAD

La Destrucción del Mar Austral es el Síntoma…
SERNAPESCA ES LA ENFERMEDAD.

Por Héctor Kol
Para Sinrepresassinsalmoneras.blogspot.com
Abril de 2017.


El 13 de marzo de 2017 deberá ser recordado como el día de la “Gesta de Puerto Edén”, cuando el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) y la Armada de Chile, asumiendo todos los riesgos que implica la defensa del patrimonio pesquero nacional y el Estado de Derecho en los temibles mares de la Patagonia, interceptaron a un par de ancianos de la etnia Kawesqar y recuperaron, para la grandeza de la Patria, 7 KILOS DE OSTIONES que los indígenas habían tomado al margen de la llamada “Ley Longueira”, la Ley más corrupta que se ha tramitado en Chile [1].

Así, SERNAPESCA, rompiendo su noble tradición de fiscalizar a través de planillas Excel, llenas de datos que les entregan los propios “fiscalizados” y que “navega” en camionetas 4X4 porque aún sigue siendo un servicio sin lanchas, superó sus debilidades para descubrir a parte de la “mafia” que acaba con los recursos bentónicos en el país: dos peligrosos y temibles ancianos Kawesqar…

La “Ley Longueira” ha salvado, así, su integridad. No iban a ser dos ancianos kaweskar  los que iban a arruinar la operación de sobornos, tráfico de influencias, correos clandestinos, asesorías “orales” y financiamiento de campañas políticas de parlamentarios y Presidentes de la República, que se mantuvo durante 10 años (desde el gobierno del Capitán Planeta para adelante) para promulgar una Ley como esa, la misma que fue protegida, mediante una operación militar llena de audacia, por SERNAPESCA y la Armada de Chile en ese nido de depredadores que es Puerto Edén, en la Región de Magallanes…

A unas decenas de kilómetros de este peligroso lugar, centros de producción de salmones ubicados en el Estero de Poca Esperanza de la Comuna de Puerto Natales, eran favorecidos por ampliaciones de producción aún cuando habían colapsado el sitio en que emplazan sus balsas-jaulas con sus producciones originales, es decir, con producciones hasta cuatro veces menores a las que ahora estaban autorizados para producir y que habían generado “condiciones anaeróbicas” (donde la vida acuática es imposible) en el sedimento bajo sus balsas-jaulas.

¿Cómo consiguieron eso las salmoneras?

La respuesta es simple: porque existe SERNAPESCA.

En efecto, los centros de producción de salmones obligatoriamente deben entregar “Informes Ambientales” (INFAs) donde reportan el estado ambiental del sitio de emplazamiento de sus balsas-jaulas tras un ciclo productivo.
La INFA la entregan a SERNAPESCA, quien certifica que el sitio se encuentra en estado “aeróbico” o “anaeróbico” de acuerdo a los datos que consultoras privadas, contratadas por las empresas, le entregan … en planillas Excel.

Aunque hemos demostrado que centenares de estas INFAs contienen datos falsos y que la Contraloría General de la República en Septiembre de 2016 evacuó un informe donde señaló que el 72% de los centros de producción del tóxico “salmón chileno” que fueron objeto de una auditoría funcionaban AL MARGEN DE LA LEY (de la Ley Longueira) nada ha cambiado hasta la fecha y las Consultoras siguen elaborando INFAs con información falsa… y SERNAPESCA los sigue certificando.

Pero no sólo eso.

Un nuevo Informe de Auditoría de la Contraloría General de la República [2] ha constatado otras irregularidades en el proceso de evaluación ambiental de proyectos de producción de salmónidos: el ocultamiento de los INFAs que señalan las condiciones “anaeróbicas” en que se encuentran centros de engorda de salmónidos que solicitan ampliaciones de producción. Y ese ocultamiento lo hace… SERNAPESCA.

En efecto, tras una denuncia de la ONG REAL CHILE, basada en un artículo publicado en el año 2015 en este mismo blog [3], la Unidad de Auditorías en Medioambiente de la Contraloría constató que al menos 5 centros de engorda de salmónidos emplazados en el Estero de Poca Esperanza (4 de la empresa Cabo Spencer y uno de ACUIMAG) fueron favorecidos con ampliaciones de producción aun cuando estaban anaeróbicos con sus producciones originales, es decir, a pesar de que habían generado condiciones que hacen imposible la vida acuática en sus sitios de emplazamiento con 4 veces menos producción que la que ahora se autorizaba. En el sector existían 8 centros en condición anaeróbica al año 2015, denunciábamos en el año 2015, como una demostración de que Magallanes será destruido por las salmoneras en mucho menos tiempo que el que tomó la Industria Tóxica en destruir los canales y fiordos de las Regiones de Los Lagos y de Aysén.



Para esta situación absurda, equivalente a aumentar la tarifa en el peaje del puente Cau-Cau de Valdivia, el rol de SERNAPESCA fue fundamental, puesto que el Servicio no informó, en ninguno de los casos, de tal condición al Servicio de Evaluación Ambiental de Magallanes (y este, obviamente, tampoco solicitó la información) permitiendo que se aprobaran estas ampliaciones de producción y la magnitud del daño causado al medioambiente acuático en esta Región.

Por ejemplo, el centro de producción de Cabo Spencer identificado con el Número 120079 del Registro Nacional de Acuicultura, reportó condiciones anaeróbicas en muestreos realizados el 26 de febrero de 2014 en su sitio de emplazamiento y cuando tenía una producción autorizada de 1.350 Ton/año de salmónidos.

El 25 de marzo de 2014, es decir, UN MES DESPUÉS DE ESTE REPORTE DE CONDICIONES ANAERÓBICAS, el Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de Magallanes (SEA- Magallanes) aprobó un aumento a 4.000 Ton/año a este centro que había generado condiciones de colapso ambiental con una producción TRES VECES MENOR…

Y constata la Contraloría General que en las INFAs presentadas posteriormente por esta empresa, con fechas 17 de diciembre de 2014 y 16 de marzo de 2016, las condiciones ambientales del sitio de emplazamiento permanecían anaeróbicas .

Así se coluden los Servicios del Estado para permitir el funcionamiento de esta Industria Tóxica a pesar de que implica la destrucción del Mar del Fin del Mundo: SERNAPESCA oculta la información….El Sea-Magallanes hace como que no existe….

Luego, unas 2.500 toneladas extras de salmónidos (2,5 MILLONES DE KILOS) se autorizaron para producir en un centro que con la mitad de eso había generado un colapso ambiental que, según reza el Reglamento Ambiental para la Acuicultura (RAMA) obliga a DETENER LA PRODUCCIÓN hasta el restablecimiento de las condiciones aeróbicas.….¿Y dónde estaban SERNAPESCA y la Armada de Chile mientras se aprobaba ilegalmente este aumento de producción?... posiblemente incautando 7 kilos de ostiones o un canasto de merluza…

Certificar INFAs falsos, ocultar otros, negar el acceso a la información pública y obligarnos a recurrir permanentemente al Consejo Para la Transparencia (donde casi siempre hemos ganado) entregar certificaciones PAC (Programa de Aseguramiento de la Calidad) a plantas de proceso o fábricas de alimentos para salmones, donde las explosiones hacen volar por los aires a los trabajadores, no sólo es parte de las funciones de SERNAPESCA en pos de proteger a la Industria Salmonera, donde muchos de los inspectores o funcionarios de SERNAPESCA finalmente acaban.

SERNAPESCA también es un promotor de la Industria, con un discurso que llega al fanatismo religioso y raya en el realismo mágico para entusiasmar a los mercados que adquieren a este tóxico producto. Para los funcionarios de SERNAPESCA, el salmón que se produce en Magallanes supera en calidad al que se produce en Noruega [4]…y ya vimos cómo se produce.





Pero no sólo eso….será SERNAPESCA el que implemente el PLAN MAGALLANES para la producción de salmones en esa desdichada Región de la “Salmonicultura Sustentable” a la que aspira el Diputado Boric, es decir, será la que certifique la producción del “salmón sin antibióticos”, la que certifique la ausencia de enfermedades en las producciones, el no-uso de productos químicos para combatir el SRS, la flavobacteriosis, el BKD y el IPN que YA TIENEN las producciones magallánicas….

Y será ESTE SERNAPESCA el que seguirá recibiendo, visando y certificando no sólo los INFAs que le entreguen las empresas para dar cuenta del “estado ambiental” del Mar Austral intervenido por las salmoneras, sino también el que seguirá visando las miles de toneladas de salmones que se producen ilegalmente en el mar de la Patagonia, en centros de producción clandestinos, que operan sin concesiones acuícolas o a kilómetros de las concesiones que tienen y que SERNAPESCA no incauta… mientras persigue a los peligrosos y dañinos Kaweskar de la Región de Magallanes.

Pero por sobre todas las cosas, será ESTE SERNAPESCA quien seguirá velando por el Estado de Derecho que emana de la Ley Longueira, persiguiendo a los pescadores artesanales para quitarles un canasto con merluzas o un saco de picorocos a los orilleros de Carelmapu, porque el mar y sus peces ya tienen dueño… y SERNAPESCA es quien protege los intereses de esos dueños. Sin SERNAPESCA, ni las “7 Familias” ni la Industria Salmonera serían posibles…

Mientras no se cambie este Estado de Corrupción institucionalizada que desfila día tras día en Tribunales, en juicios inútiles y con penas ridículas que permiten que los corruptos sigan siendo candidatos presidenciales o legisladores, seguirá siendo SERNAPESCA la enfermedad principal en los mares de la Patagonia, destruyendo la vida y el futuro que debiéramos tener los chilenos, los Kawesqar, los huilliches y los lafkenches en el Mar que debiéramos administrar para el bien de la Humanidad.

Héctor Kol
Patagonia Chilena
Sin Represas… Sin Salmoneras
Abril de 2017.



[1] http://www.radiodelmar.cl/2017/03/denuncian-que-sernapesca-y-armada-hostigaron-y-amedrentaron-a-ancianos-kawesqar-de-puerto-eden/#
[2] Contraloría General de la República, Unidad de Medioambiente, Informe 716/2016. Marzo 2016.
[3] http://sinrepresassinsalmoneras.blogspot.cl/2015/03/la-destruccion-del-mar-del-fin-del-mundo.html
[4] http://www.aqua.cl/2017/03/30/sernapesca-salmon-magallanes-mucho-mejor-calidad-noruega/